El fin del Minimalismo

Durante años, el minimalismo fue el protagonista indiscutible del diseño de interiores. Espacios completamente blancos, líneas rectas, muebles funcionales y una decoración reducida a lo esencial definieron una época en la que “menos es más” parecía ser la única regla. Sin embargo, las tendencias evolucionan junto con la forma en que vivimos, y en 2026 el concepto de hogar ha dado un giro importante: ahora buscamos espacios que cuenten historias, transmitan emociones y reflejen quiénes somos.

La nueva tendencia apuesta por las llamadas “casas con alma”, hogares donde la personalidad de quienes los habitan tiene más peso que seguir una estética perfecta. Se trata de dejar atrás los ambientes que parecen sacados de un catálogo para crear espacios auténticos, cálidos y llenos de significado.